Mujeres júdias son agredidas en su primer día en el Muro


Mujeres júdias son agredidas en su primer día en el Muro

Tres detenidos, un autobús apedreado y un clima de tensión ha sido el resultado del enfrentamiento en el Muro de las Lamentaciones, en Jerusalén, donde un grupo de unas 200 mujeres se han presentado desde primera hora de la mañana para orar, aprovechando la  sentencia favorable del Tribunal de Jerusalén.

Grupos ultraortodoxos reaccionaron con violencia ante la presencia de las mujeres, considerando que estaban “profanando” el lugar sagrado, lo que provocó disturbios y violencia que hizo necesaria la intervención de la policía.

Las 'Nashot ha Kotel' (Mujeres del Muro de las Lamentaciones), lideradas por rabinas y diputadas, se presentaron a primera hora de la mañana con motivo del inicio del mes judío de Sivan, vestidas con el manto religioso ('talit'), gorrito ritual ('kipá'), y las dos cajitas ('tefilim') que contienen textos de la Torá y se colocan en la cabeza y el brazo izquierdo. Todos ellos, tradicionalmente usados por los varones.

La policía les ha permitido orar libremente de acuerdo con las instrucciones de la Justicia, siendo objeto de la ira de manifestantes movilizados para la 'batalla del Kotel'. Siguiendo el llamamiento de destacados rabinos 'jaredim' (ultraortodoxos), como por ejemplo el líder espiritual de Shas, Ovadia Yosef, miles de estudiantes ultraortodoxas han llegado al Kotel (Muro de las Lamentaciones) para rezar y reivindicar “la defensa de los valores”.

“No permitiremos provocaciones y la profanación de este lugar tan sagrado”, decía Lea, una adolescente que se opone al rezo femenino con 'talit' y 'tefilim'.

PROTEGIDAS POR LA POLICÍA
Algunos ultraortodoxos no se han limitado a los gritos y han lanzado vasos de agua y bolsas de basura en protesta contra la acción del grupo de mujeres que incluye a reformistas, conservadoras e incluso ortodoxas.

La policía ha protegido la llegada, rezo y salida de las 'Mujeres del Kotel'. Al irse, algunos 'jaredim' lanzaron piedras contra su autobús. Tras los incidentes, el jefe del cuerpo policial en Jerusalén, Yossi Pariente, declaró a los medios que “no hay heridos, pero es doloroso ver el Kotel transformarse en un campo de batalla, en vez de en un lugar sagrado para la oración. Espero que de cara al inicio del próximo mes haya un acuerdo entre las partes”.

La presidenta del grupo de mujeres, Anat Hoffman, tenía sentimientos encontrados. “Hoy hemos hecho un gesto histórico, pero es una lástima que algunos hayan mostrado su intolerancia”, declaró.
Fuente: El Mundo editado por Protestante Digital
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